Adiós, cuelgo las botas: Ronaldo, Scholes, De la Peña, Van der Sar...
Se dedicaron a una profesión a la que amaban desde pequeños, vistieron las camisetas de grandes clubes, disfrutaron de la fama y el dinero, dejaron grandes obras maestras con el balón y vivieron momentos inolvidables. Pero nada comparable a la decisión más difícil en la vida de un deportista: anunciar su retirada, dejar una vida por otra. Por este trance han pasado, en este 2011, futbolistas de alcurnia como Ronaldo, Scholes, Van der Sar, De la Peña o Cannavaro y jugadores menos mediáticos como Arnau, Moratón, Josico, Groenkjaer o De Paula.
Como sucede cada temporada, muchos futbolistas se encuentran obligados a dar un paso al lado y alejarse de la práctica del fútbol profesional. La edad, los estragos de las lesiones y el empuje de las nuevas generaciones empujan a grandes y modestos jugadores a colgar las botas. Este curso tampoco es una excepción. Pero hay una atmósfera de tristeza en comparación a otras campañas. Ésta vez se marcha un ramillete de maravillosos estrellas del balompié, cuya trayectoria profesional dejará huella en la historia de este deporte.
El caso más sonado es el adiós de Ronaldo. El ‘Fenómeno’, a sus casi 35 años, anunció hace unos meses su retirada. Con su decisión, el fútbol perdió al último de los grandes delanteros que se ha visto sobre un terreno de juego. Con su marcha, el aficionado echará en falta sus carreras vertiginosas saltando entre defensas, sus goles estratosféricos, su capacidad de sufrimiento como vía para superar graves percances de rodilla y su militancia en los grandes clubes de Europa: Barcelona, Inter de Milán, Real Madrid y Milan. En su palmarés no hay hueco para tantos trofeos y reconocimientos: dos Copas del Mundo (1994, 2002), dos Balones de Oro (1997 y 2002), tres FIFA World Player (1996, 1997 y 2002), dos Pichichis en España (1996-97 y 2003-04) y máximo goleador en el Mundial 2002… Su único déficit fue la Copa de Europa, como sucedió con Maradona o Matthäus.
Alrededor de Ronaldo se marchan otros compañeros de profesión con no menos cualidades mágicas en sus botas y notables currículos. Este es el caso de Van der Sar. El portero holandés, que vistió los colores de Ajax, Juventus y Manchester United (además del modesto Fulham), se quitó, aparte de las botas, los guantes a los 40 años y tras firmar un prodigioso final de carrera, que de no ser por el Barcelona (perdió dos finales de Champions contra ellos en 2009 y 2011), hubieran ampliado su palmarés de 2 Champions (Ajax y Manchester), 4 Eredivise, 4 Premier League y mejor portero de la Premier en 2007 y de Champions en 2008 y 2009. Los llantos en Manchester no se acaban con su portero. Dos compañeros de batallas, y criados desde la cuna por Alex Ferguson, también anunciaron su marcha: Paul Scholes tras 18 años y 3 Champions con el Manchester y Gary Neville, un ‘red devil’ durante 19 años.
Vieira, Belletti, Dudek…
Los problemas físicos, y no únicamente la edad, acabó con la carrera profesional de Iván de la Peña, un talento de la naturaleza y germen del juego de toque del Barcelona y de jugadores como Xavi, Iniesta, Cesc, Thiago y compañía. Sus mejores momentos se vivieron a comienzos de los noventa, pero nunca acabó de disfrutar de continuidad. Su ocaso futbolístico lo ha vivido en el Espanyol y rápidamente olvidará la depresión de la retirada al enrolarse como ayudante de Luis Enrique en la Roma, precisamente el club contrario a la Lazio, donde él juego en el Calcio.
Otros compañeros de profesión de ‘El pequeño Buda’ también tomaron su mismo camino en estos últimos meses. Jugadores con mayor o menor gloria, con más o menos sonoridad entre los aficionados, pero con grandes momentos como el vivido por Cannavaro en el Mundial de Alemania 2006 cuando alzó al aire la Copa del Mundo para Italia (y luego obtuvo un Balón de Oro); o Makelele cuando formó parte del Real Madrid que consiguió el triplete europeo (Champions, Supercopa e Intercontinental); o Martín Palermo, un ídolo de masas en Boca Juniors, y no sólo por sus goles; o su compadre de fatigas en La Bombonera, el escurridizo Guillermo Barros Schelotto.
O el defensa brasileño Belletti, campeón del mundo con Brasil (2002) y de Champions, gol incluido, con el Barcelona en París (2006); o Vieira, un musculoso francés integrante de la Francia de Zidane que se coronó mundialmente en 1998 y en Europa en 2000; o el central finlandés Hyypiä, el meta polaco Dudek y el medio germano Hamann, ídolos en Liverpool tras formar parte de la plantilla que ganó UEFA (2001) y Champions (2005) y otros muchos futbolistas menos mediáticos como Arnau, Coupet, Josico, Sylvinho, Moratón, De Paula, Jon Dahl Tomasson, Pablo Pinillos, Groenkjaer, Ariel Zárate, Josico y Marcelo Gallardo.
Artículo publicado en septiembre de 2011







