El equipo Nadal: los hombres que acompañan al campeón

Pocos deportistas cuentan con el currículum de Rafa Nadal. Los calificativos elogiosos hace tiempo que se agotaron. El balear será considerado uno de los mejores tenistas de toda la historia cuando se retire. Pero, ¿cuál es el secreto de sus triunfos? No sólo responde al talento, afán de superación, entrenamientos, físico, capacidad de competir o sacrificios. Su equipo, sus hombres de confianza, aparte de sus seres más queridos, ayudan a los éxitos de Nadal. Ellos también se han labrado ese currículum.

El tópico del tenis visto como un deporte de esfuerzos individuales se desvanece en cuanto se entra en contacto con Nadal. Para él, este deporte es un trabajo en grupo, donde cada pieza desempeña una parte muy activa dentro del engranaje de todo tenista, muy especialmente en lo referido a Nadal. “Lo genial de los profesionales que me acompañan en la temporada tenística es que consiguen que mi trabajo no parezca un trabajo y me brindan amistad… sin ellos, sería llevar una vida extrañamente solitaria y nómada, saltando de aeropuerto en aeropuerto, de hotel anónimo en hotel anónimo… porque Hagamos lo que hagamos, siempre estamos juntos”, escribe John Carlin en Rafa Nadal, biografía autorizada (realizada durante unos viajes entre el escritor británico y el tenista).

¿Y quiénes forman este equipo? Aparte de Toni Nadal, tío paterno y escultor deportivo y, en parte, de la personalidad de Rafa Nadal, hay otros profesionales que realizan, sin necesidad de atraer los focos, un trabajo específico que contribuye a los triunfos de Nadal. Éstos no son otros que Rafael Maymo (‘Titín’), Joan Forcades, Francis Roig, Ángel Ruiz Cotorro, Carlos Costa, Benito Pérez-Barbadillo y Jordi Robert (‘Tuts’). Ellos son una parte muy grande de Nadal. “Me costaría desarrollar mi juego si fuera uno de esos tenistas, de los que hay tantos, que no paran de cambiar a los miembros de su equipo. Yo los necesito antes que nada a nivel personal, porque el tenis es un deporte en el que el estado emocional es fundamental para vencer”.

Cuerpo y mente
Sobre Rafael Maymo (fisioterapeuta), dice que no sólo ejerce de fisioterapeuta, sino también de psicólogo particular. “Valoro más su papel personal que profesional. Si tiene que decirte algo, te lo suelta sin rodeos. Me ayuda a recuperar la musculatura y prepararme para el siguiente partido”. Y como esto es trabajar en equipo, Maymo habla mucho con Joan Forcades (preparador físico desde su tierna infancia). “Son amigos y aliados, su misión común es atender mi necesidades físicas, impedir lesiones, maximizar mi forma y contribuir a recuperarme a tiempo para el siguiente partido cuando estoy en el arrastre”. Diseñan sus planes de entrenamiento. Y prosigue sobre Maymo. “Si abandonara mi equipo me sentiría desamparado. No sé cómo afectaría su ausencia a mi juego, pero sé que afectaría a mi estado de ánimo. Siempre a mi lado durante los torneos, es la primera persona a la que me dirijo cuando tengo problemas”.

Su cuerpo cuenta con un tercer cuidador. Ángel Ruiz Cotorro. “Ha sido mi médico desde que tengo 14 años. Me ha asistido durante las lesiones graves que he sufrido. No sólo me ha proporcionado sabios consejos médicos sino también la tranquilidad que he necesitado para continuar batallando. Siempre está a mi disposición sin importar el lugar del mundo donde me encuentre, respondiendo a cualquier emergencia”.

Hablando con ellos y en estrecha colaboración con Toni Nadal está Francis Roig. “Es mi segundo entrenador, es una presencia igualmente tranquilizadora, pero de una forma más discreta. Ex profesional como Carlos Costa. Es brillante en su lectura del juego de mis rivales y un muy experimentado analista de las sutilezas del tenis. Tiene una enorme fe en mis posibilidades y me trasmite mucha confianza. Trabajando juntos desde 2005. Me ha aportado mucho en mi conocimiento del juego. Me acompaña cuando Toni no puede hacerlo, lo que equivales a un 40 por ciento de los partidos del calendario anual”.

Imagen y comunicación
El trabajo de Nadal continúa fuera de las pistas: entrevistas, actos publicitarios, actos sociales… De esto se ocupa Carlos Costa. “Trabaja para IMG, la gran agencia internacional de deportes, pero ha estado conmigo desde que yo tenía 14 años. Carlos negocia los contratos y hace las primeras evaluaciones sobre las ofertas que me llegan para patrocinarme. Pero es también un gran amigo y, cuando surge un problema, es una persona a la que me dirijo con absoluta confianza. Su consejo tiene un valor tremendo para mí. Busca lo más beneficioso para mi juego, el objetivo no es ganar dinero. Es muy difícil encontrar un agente como él”.

Y también se ocupa Benito Pérez-Barbadillo es el miembro más cosmopolita de nuestro grupo. Habla cuatro idiomas a la perfección. Le toca la ingrata labor, que sé que le cuesta, de enseñar los dientes por mí, decir que o a los periodistas continuamente y protegerme de las incesantes peticiones de entrevistas. Si yo accediera a todas, no me quedaría tiempo para nada más. Cuando Benito no está cerca, le echo de menos. Es irreverente, ingenioso y muy bromista. Él es el contacto con el mundo exterior de la burbuja en la que vive el equipo, aparte de ser el contacto con los medios.

Y el grupo lo cierra Jordi Robert, que “trabaja para Nike, pero ante todo es un amigo. Espero que la empresa lo valore tanto como yo. Si una casa rival de Nike me hiciera una oferta mejor, me lo pensaría mucho antes de aceptar, a cusa de mi relación con ‘Tuts’ (apodo de Jordi Robert). Vale su peso en oro. Ha acabado siendo un miembro insustituible del equipo. Aparte de lo que aporta a mi relación con Nike, es que siempre sonríe (diez años mayor que Nadal), siempre está de buen humor. Es amable y leal y me tranquiliza tenerlo cerca. Le obliga a trabajar cuando, a veces, y lo digo muy sinceramente, preferiría hacer otra cosa”.